9th Wonder, Soul & Sueños

Allá por 2003, recién llegado a Teruel, donde pasaría 10 años de mi vida, descubrí “The Listening”, el disco del grupo Little Brother, que había visto la luz hacía bien poco. En seguida me enganchó la forma de rapear de Big Pooh y Phonte, pero, ay amigo!, lo de los beats, paradójicamente, era otro cantar. Aquí y allá descubría a Marvin, a Curtis, a Isaac, a Melba, a Minnie, a Barry. Me pasé meses embelesado con la música de ese disco.

Mientras escribo estas líneas suena “Zion II”, último álbum instrumental hasta la fecha del artista al que nos referimos. Lo hago disfrutando y saboreando cada muestra que Patrick Douthit, más conocido como 9th Wonder, un nativo de Winston-Salem (North Carolina), que empezó a producir para su grupo hasta que el tiempo se le empezó a quedar pequeño dentro de su Fruity Loops (hoy Maschine MKIII), retuerce y deforma siguiendo la estela dejada por uno de sus más importantes referentes: el omnipresente Dilla.

9th es otro adicto a la instrumental que se repite casi como un mantra durante poco más de un minuto. El disco que escucho, que es el segundo volumen de una serie que (puede ser… o no) promete ser larga, es un claro ejemplo del principio de “sampleé, chopeé, puse percusión, ahí lo lleváis, freaks” que caracteriza a esa ola de beatmakers que tanto me gusta escuchar hasta rozar el aburrimiento.

Todo lo que rodea a Douthit es original. Su primer disco con Little Brother estaba ambientado en el día a día de una emisora de radio ficticia. El segundo, “The Minstrel Show”, en un canal de televisión. Todo ello enganchó a una audiencia y a una crítica que, aunque un tanto delicada, no habitaba en el mainstream, pero que se iba aproximando al elegante underground del grupo a ritmo de soul, a golpe de bombo comprimido. Nunca desprestigiaré a los dos rappers del grupo, pero siento en mi corazón que el 80% del éxito del grupo está en la mano de Wonder.

Jay-Z, Beyoncé, De La Soul, Jean Grae (ahora os cuento…), Masta Ace, Mary J. Blige, EPMD, Erykah Badu, KRS-One… pueden corroborar lo que digo. Todos y todas han cantado o rapeado sobre beats del genio de North Carolina. Por algo será.

En 2007, dos años después de publicar “The Dream Merchant”, su debut “en solitario”, y lo pongo entre comillas y en cursiva porque es un disco en el que él produce y multitud de artistas se encargan de rapear y cantar con un resultado sublime, 9th Wonder abandona Little Brother. Sin malos rollos. Sus compañeros entienden que no se pueden poner puertas al campo. 9th sigue produciendo aquí y allá. Publica el segundo volumen de “The Dream Merchant”. Su fama y su prestigio crecen.

La Universidad de Duke (me flipa enterarme de estas cosas) lo contrata para dar una asignatura llamada “Soul Sampling”, asociada a la asignatura de música. En una entrevista declaró que su decisión de enseñar en la Universidad se debía a que ello ayudaba a prolongar la vida del Hip Hop. “Es importante que los jóvenes sepan de donde viene nuestra cultura. Yo se lo enseño mediante los discos que uso para samplear”. También imparte durante esa época la asignatura “Intro to Hip Hop Production”. Anteriormente había colaborado como asistente en algunas clases en la North Carolina University. Actualmente forma parte del Hip Hop Archive of Harvard. Ahí es nada.

Y en 2009 llega la independencia. Funda dos sellos independientes (valga la redundancia) cuyos nombres hacen referencia a sus influencias y a su bagaje: Jamla Records (juego de palabras que homenajea al mítico sello Motown, cuyo nombre original fue Tamla Records) y The Academy (en referencia a su paso por las aulas como profesor), ambos unidos como It’s A Wonderful World Music Group.

Jamla - Phatdiggaz

Pronto The Academy es absorbida por Jamla, ya que los artistas del primer sello quieren trabajar con los del segundo a toda costa, lo que no es de extrañar. GQ (jugador de baloncesto reconvertido en Mc), Rapsody (mucho ojo a esta rapper y a su nuevo disco “Laila’s Wisdom”), Big Remo (que abandonó el sello en 2015), Skyzoo (que lo haría en 2010 para formar su propio sello)… los beatmakers de The Academy necesitan esos flows y esas voces, especialmente Khrysis, que además, junto a Nottz, el mismo 9th y otros cuantos pájaros de cuidado (Hi-Tek fue el último en incorporarse), forma The Soul Council, el grupo oficial de productores de Jamla (prometo artículo). Muchos de los miembros ya se conocen de The Justus League, otro colectivo fundado en los 90 por 9th y Cesar Comanche.

(Nota: actualmente, entre EP’s y discos, tanto de Mc’s como instrumentales, Jamla acumula más de medio centenar de referencias).

El de North Carolina se atreve con todo. Ya remezcló “God’s Son” de Nas (sí, sí, EL DISCO ENTERO) en lo que él dio en llamar “God’s Stepson”. Y eso tiene su peso. Se puede decir que esa remezcla no oficial del disco del de Queens puso la industria a sus pies. Otros artistas se empapan de su estilo hasta quedar embriagados. Chris Brown graba una mixtape sobre beats de Wonder. Jill Scott, Anderson. Paak, Bj The Chicago Kid… quieren vivir sobre los beats del Mercader de Sueños. Drake expresa vía Twitter que quiere trabajar con él, Black Thought hace otro tanto (de hecho el de The Roots se desvincula eventualmente del grupo este 2018 para editar un EP con beats de 9th), Kendrick Lamar se rinde a sus beats… digo… a sus pies… A nuestro amigo se le amontona la faena. Pero nadie le escucha quejarse. Ni negarse.

9th Wonder 2

Dando pequeños saltos en el tiempo, quiero prestar atención a tres discos suyos en particular: “Jeanius” de 2008, firmado a pachas con la brillante rapera de Brooklyn Jean Grae, “The Wonder Years” de 2011, e “Indie 500” de 2015, junto con Talib Kweli. Me dejo en el tintero sus discos con Murs, Buckshot, Skyzoo… pero amigos, me guío por la patata, y la patata me dicta lealtad hacia esos tres discazos. En especial hacia “Jeanius”, en el que destacaré “My Story”, con un beat absolutamente espectacular y unos rapeos perfectos de Jean, “Love Thirst” (del que hay también un remix junto a Busta Rhymes), y “That’s What’s Up Now”, un bonus track con Talib Kweli rapeando entrecortado al principio de forma sublime para más adelante liberar a su particular bestia, ese flow enrevesado que tan buen resultado da en “Indie 500”.

(Nota: como curiosidad, diré que de este disco se crean varias portadas alternativas, imitando las de algunos discos míticos de rap. Raekwon, Public Enemy, Das Efx… no tiene desperdicio).

Y como viene siendo habitual, os dejaré con la miel en los labios y con la promesa de extenderme más adelante sobre la vida y obra de este fenómeno. Mientras tanto, os emplazo a escuchar cuanto podáis del Ejecutivo de mirada somnolienta, dedos ágiles y cerebro prodigioso. La Novena Maravilla, el Elegido del futuro del Soul. Disfuten, amigos y amigas. No se arrepentirán de esta experiencia a caballo entre el pasado, el presente y el futuro de la black music.

 

Javier Sabe

En sus vídeos nos destripará cada disco que le haya tocado dentro, tanto de hip hop como de sus aledaños.
Cada vez que lo oigas tendrás ganas de devorar todas y cada una de sus recomendaciones.

¿te gusta? Comparte

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.