Madlib, El Beat Hecho Carne

Ante todo, y antes de empezar, quiero ser sincero: no voy a ser objetivo.

Comenzaré diciendo que Peanut Butter Wolf (ojo al a.k.a.), máximo mandatario del sello Stones Throw, tiene la culpa de mi devoción por Otis Jackson Jr., más conocido como Madlib, amén de otros (por lo menos) 15 apodos.

El productor, multiinstrumentista, MC y DJ nacido en Oakland pero criado en Oxnard (California), es el responsable de algunos de los temas, beats y discos que más he quemado y que más me han obsesionado en los últimos años, a raíz de tomarme más en serio mi faceta como creador de instrumentales (tampoco soy para tirar cohetes, pero oye…).

Cuando, por medio de un conocido, descubrí que un extraterrestre, en ocasiones amarillo, en ocasiones azul, llegó a la tierra desde su planeta natal ladrillo en mano y empezó a contarnos sus locuras en EP’s y discos, hubo gente de mi entorno que no entendió por qué escuchaba “esa mierda”. Una voz con el pitch absurdamente alto sobre beats rarísimos… es lo que ves si no vas a buscar el trasfondo. A los amigos de Madlib no les gustaba su manera de rapear, les parecía monótona. Solo a un “grillao” se le ocurriría ralentizar los beats, utilizando lo más guarro, sucio y oscuro del soul para los samples, grabar los temas con ese tempo lento y luego acelerarlos, con el consiguiente “efecto helio”  en la voz. Había dos opciones: fracaso estrepitoso o éxito. Peanut Butter Wolf, con Stones Throw ya funcionando y habiendo fichado a Lootpack, grupo en el que Lib hacía la música, acompañado del enorme Wildchild y de Dj Romes, escuchó una maqueta del monstruito nacido de la sesera de Jackson y le propuso darle forma de EP: “Hittin’ Hooks”. Había nacido Quasimoto.

quasimoto-madlib

De Lord Quas y sus EP’s y discos magistrales hablaré más extensamente en otra ocasión porque el tema tiene chicha. Hoy nos limitaremos (palabra un tanto rara para referirse al tema que nos concierne) a Madlib.

Lootpack (que quedó aparcado tras el nacimiento de Quas) fue y es una maravilla sonora, subterránea, sucia, original, diferente. Las rimas de Wildchild sobre los beats de Madlib y las rascadas y locuras varias en los platos de Romes, hacen de este grupo un punto de ruptura incluso dentro del underground estadounidense. Hay temas que a priori parecen infumables, pero nada más lejos de la realidad. Eso sí, la huella de Otis Jackson Jr. ya se dejaba ver, dándole un sentido especial a todo ese trabajo cáotico y ordenado al mismo tiempo.

En 2001 salta la liebre: Jackson no sólo se maneja con el MPC y algún teclado.

Yesterday’s New Quintet, un grupo de jazz, ve la luz. Ahmad Miller, Monk Hughes, Malik Flavors, Joe McDuphrey y el mismo Otis Jackson Jr. forman este quinteto con influencias electrónicas y programación. ¿El truco? Todos ellos son Madlib. Genial y arriesgado a partes iguales. Pero funciona. Mientras tanto, Quasimoto sigue vivo y publicando trabajos. Y yo lo sigo agradeciendo.

Pero el señor Astro Black no solo se conforma con formar un quinteto de un solo hombre. Colabora con otros músicos de sesión para publicar “Sound Directions” otro trabajo de jazz. Mi admiración sigue creciendo.

Hemos llegado a 2006, año en el que Madlib se embarca en otra locura musical, en la que se deja ver el impacto de haber firmado un disco a medias (al que me referiré después) con cierto genio de Detroit. “Beat Konducta Vol. 1-2: Movie Scenes”, Título que le llevaría a adoptar el nombre del trabajo como otro de sus a.k.a.’s, daría lugar a una serie instrumental de hasta 6 volúmenes, donde sampleaba discos antiguos y rarísimos adquiridos en sus viajes a Asia, África, Sudamérica… una delicia sonora inigualable…

…Pero volvamos atrás un momento, concretamente a 2003 y 2004.

Para un servidor, la cúspide de la obra de este señor se condensa en tres trabajos.

Uno es “Shades Of Blue: Madlib Invades Blue Note”, del cual hice un especial de 90 minutos en mi antiguo programa de radio “Tráfico De Influencias”.

Editado ni más ni menos que en Blue Note (hola, policía del Jazz!), aparte de permitir hacer versiones de temas míticos del sello de jazz por excelencia, se da acceso a Madlib  (mucho ojo a esto!!) al catálogo original del sello, teniendo oportunidad de samplear LO QUE LE DÉ LA GANA.

No tengo palabras, como amante del jazz y del rap, para describir esta perfecta fusión de estilos. Una curiosidad: solo aparece un Mc en un tema. Medaphoar a.k.a MED colabora en “Please Set Me At Ease”. (Nota: Más adelante, MED y Madlib, junto a BLU, firmarán un EP y un disco juntos, sublimes ambos).Madlib 1

“Shades Of Blue” es un disco único, irrepetible e incomparable. No es Jazz-Rap, es jazz y es rap. Es uno de mis tres (si, tres) discos favoritos de todos los tiempos y los géneros.

Otro trabajo que ensalza a Madlib al olimpo de los beatmakers lo firma a pachas con J Dilla. “Champion Sound”, bajo el nombre de grupo JayLib, es un compendio de fragmentos de la vida de estos dos genios. Si alguien preguntara en un futuro: “¿qué había dentro de las cabezas de Madlib y J Dilla?”… habría que sentarle, ponerle unos auriculares, y pincharle (en vena) este disco. Con colaboraciones de Frank’N’Dank, Guilty Simpson, Percee P y Talib Kweli en el primer disco, y una recopilación de instrumentales sucias y frescas en el segundo, este disco es obligatorio para entender la evolución del beatmaker en el rap.

(Nota: Hago un inciso para decir que no termino de estar del todo de acuerdo con que el productor esté a veces por encima del Mc, creo que se malinterpreta en ocasiones la importancia de los beats. De hecho, como opinión personal y sujeta a debate, yo pondría el beatmaking como otro elemento del hip hop, para no destacar ninguna de las dos disciplinas).

Y el tercer lado del triángulo, el trabajo que termina de formar la Santísima Trinidad (siempre bajo mi punto de vista, claro) se llama “Madvillainy”, ve la luz en 2004, y está firmado a medias por el genio de Oxnard y el loco de la máscara: MF DOOM. Este disco fue bien recibido por la mayoría de la crítica por su enfoque: canciones muy cortas, pocos estribillos y un sonido generalmente nada comercial. En 2008 Lib lanzaría “Madvillainy 2 – The Madlib remix” rizando el rizo con bastante acierto.

Podría estar todo el día hablando de Madlib, y de hecho, os prometo que analizaré trabajos suyos a medias con Mc’s, como por ejemplo “Pinata” con Freddie Gibbs, o el absolutamente magistral “Liberation” con Talib Kweli (el cual me siento muy orgulloso de poseer en vinilo).

Para terminar os recomiendo (y vuelvo a prometer que me extenderé poco a poco en todo esto) las series “Madlib Medicine Show” y “Rock Konducta”, pero sobre todo, creo que para entender a la perfección el impacto de Madlib en el mundo del rap, los tres trabajos que he destacado son fundamentales.

Espero que gocéis con la obra de este artista que, según él mismo, es “DJ primero, después productor, y por último MC”. Os aseguro que merece la pena sentarse y dejarse llevar por la demencia de su universo paralelo.

Javier Sabe

En sus vídeos nos destripará cada disco que le haya tocado dentro, tanto de hip hop como de sus aledaños.
Cada vez que lo oigas tendrás ganas de devorar todas y cada una de sus recomendaciones.

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